El GLK es un nuevo todoterreno ligero que Mercedes presenta como alternativa al Audi Q5, BMW X3, Volkswagen Tiguan y Volvo XC60.
El precio de la versión más asequible, (GLK 220 CDi, Diesel de 170 CV), es de 42.850 €, si bien bien con este motor, aunque ya se conozca el precio, no llegará a los concesionarios hasta el segundo trimestre de 2009. Para el resto de versiones, las entregas empezarán el próximo mes de octubre. Son dos de gasolina y una Diesel. Las de gasolina tienen 231 CV (GLK 280, 49.900 €) y 271 CV (GLK 350, 52.650 €). La Diesel restante da 224 CV (GLK 320 CDI, 52.100 €). Todas las versiones tienen un cambio automático de siete velocidades, denominado «7G-Tronic».
Estéticamente tiene ciertos rasgos comunes con los otros todoterrenos de Mercedes-Benz, la Clase M y, sobre todo, GL. Este nuevo todoterreno, inspirado en los prototipos Vision GLK y Vision GLK BLUETEC HYBRID, podrá tener dos tipos de «paquetes» de equipamiento que modifican su apariencia externa.
(Me encanta esta imagen)
Existen dos configuraciones básicas del GLK, excluyentes, una pensada para circular por zonas difíciles de campo, con fuertes pendientes y desniveles (izquierda), y otra para circular básicamente sobre asfalto (seco y mojado). La versión para campo (en nuestras fichas técnicas, el paquete opcional «Control de descenso DSR») dispone de dos botones específicos en el salpicadero, justo debajo de los controles del equipo de sonido, que permiten variar la gestión electrónica para mejorar la capacidad de superar obstáculos en campo, aunque no varía la altura del coche, ni dispone de reductora. Al presionar el botón de la derecha (en el que se ve el coche sobre terreno irregular) varía el tacto del acelerador (incrementa el recorrido, para tener mejor sensibilidad y aumentar la capacidad de dosificar las aceleraciones). También varía la regulación del ESP y control de tracción (permite que las ruedas patinen más antes de actuar) y el ABS, para permitir que las ruedas bloqueen durante más tiempo para acumular tierra bajo ellas en las frenadas, característica que ayuda a detener el coche sobre grava, arena o nieve. El botón del centro controla la velocidad en descensos, desde 4 a 30 km/h. La velocidad para el descenso se selecciona mediante la palanca del control de crucero. (El botón de la izquierda, en la imagen, es para el avisador de distancia en aparcamientos) En el salpicadero puede verse la velocidad máxima seleccionada para el descenso de pendientes.
En la modalidad para asfalto, no existen estos dos botones en el salpicadero, sólo está serigrafiado un botón y es el avisdor de distancia). En contrapartida, el cambio de marchas dispone de la modalidad Sport, muy útil para circular por curvas en modo automático, que no está disponible en el modelo para campo. Mi duda reside en qué modalidad elegiría si utilizara el coche para ir a esquiar con frecuencia. Las funciones de circulación por campo son útiles para ir sobre nieve. Así que yo optaría por la versión para campo y cambiaría de marchas de forma manual en carretera de curvas cuando el coche requiriera otra marcha a la seleccionada automáticamente.
El conjunto de equipamiento estético deportivo exterior (2.229 €) comprende unas llantas de 7 radios y 19 pulgadas de diámetro, en medidas 235/50 R20 delante y 255/45 R20 detrás, una suspensión que rebaja la altura 20 mm y barras de techo de aluminio, así como diversos elementos cromados, entre los que destaca la salida del tubo de escape, doble con todos los motores. Inicialmente, este paquete lo tendrán de serie todas las versiones del GLK.
El equipamiento de campo cuenta con llantas de 17 pulgadas, en medidas 235/60 R17 para las ruedas delanteras y 255/55 R17 para las traseras, barras de techo negras, tubo de escape cromado y parachoques prolongados de color negro. De serie, los espejos retrovisores, los tiradores de las puertas y los parachoques van pintados en el mismo color que la carrocería.
El sistema de transmisión del Mercedes-Benz GLK dispone, como ya ocurre en el Clase C 4Matic, de un diferencial central que reparte algo más de fuerza a las ruedas traseras que a las delanteras, en una proporción 55 a 45. En el caso de que se produzca una pérdida de tracción en alguna de las ruedas, un embrague actúa sobre el diferencial para modificar la distribución de la potencia entre los ejes delantero y trasero.
El GLK mide 4,53 metros de largo, 1,84 de ancho y 1,69 de alto. El peso varía entre los 1.830 kg de los GLK 280 y 350 de gasolina y los 1.880 kg del 320 CDI. Con estas medidas, el GLK es más corto y estrecho que el Audi Q5 y BMW X3; en cambio, es el más alto. La batalla (2,75 m) también es menor que la del Q5 (6 cm) y el X3 (4 cm). Su coeficiente aerodinámico es 0,35; el de un Audi Q5 es 0,33.

La altura libre al suelo de la carrocería del GLK es 201 mm en las versiones de gasolina y en 187 mm en las Diesel. El ángulo de ataque es de 23º y el de salida 25º.
El maletero, incluido el doble fondo, tiene una capacidad de 450 litros. Abatiendo los respaldos traseros hacia delante, la capacidad de carga del GLK aumenta hasta los 1.550 litros.
La versión de gasolina menos potente, denominada GLK 280, tiene un motor V6 de 2.996 cm³, que entrega 231 CV a 6.000 rpm. Acelera de 0 a 100 km/h en 7,6 s y alcanza una velocidad máxima de 210 km/h. El consumo medio se sitúa en 10,2 l/100 km.
El GLK 350 lleva un motor de seis cilindros en V, de 3,5 litros, que rinde 272 CV. Su velocidad máxima es de 230 km/h. Acelera de 0 a 100 km/h en 6,7 s y su consumo medio es de 10,4 l/100 km.
El GLK 220 CDI tiene un motor turbodiésel de cuatro cilindros en línea. Con 2,1 litros y 170 CV, alcanza 205 km/h y pasa de 0 a 100 km/h en 8,8 s. El consumo medio es 6,9 l/ 100 km.
El Diesel más potente es el que tiene el GLK 320 CDI. Es un seis cilindros en V de 3,0 litros y 224 CV. Con él, el GLK alcanza 220 km/h y acelera de 0 a 100 en 7,5 s; consume 7,5 l/100 km. Tanto el 220 CDI como el 320 CDI disponen de filtro de partículas.
Todos los motores van asociados a una caja de cambios automática de siete velocidades («7G-Tronic»). El GLK no tiene reductora ni diferenciales bloqueables en el eje delantero o trasero. En campo, a baja velocidad, los frenos hacen la función de los diferenciales bloqueables y actúan sobre la rueda que pierde tracción.

Además, el GLK tiene «Agility Control», una suspensión adaptativa de funcionamiento mecánico que adecua la dureza de la amortiguación a la superficie por la que circula el vehículo. De esta forma, la suspensión será más firme en carretera y más suave en conducción por el campo. El «Agility Control» también incluye una dirección asistida con una cremallera de paso variable.
El equipamiento de serie incluye airbags de dos etapas para conductor y acompañante, airbag de rodilla para el conductor, el sistema NECK-PRO de reposacabezas regulables sensibles a las colisiones en las plazas delanteras, pedales autoplegables en caso de accidente y anclajes ISOFIX, entre otros elementos.
El GLK también puede tener como opción la tecnología «Pre-Safe» capaz de anticiparse a una colisión. Así, cuando detecta que se puede producir un accidente, activa algunos sistemas de seguridad pasiva, desde los pretensores de los cinturones de seguridad hasta el mecanismo que repliega los pedales. Además es de serie el sistema de ayuda a la frenada de emergencia («BAS»), que actúa en los primeros instantes, en los que el conductor no pisa a fondo el pedal, tras advertir un peligro en la carretera, lo que permite reducir la distancia de frenado.
En el GLK, Mercedes-Benz ha aumentado el espacio entre el capó y los elementos mecánicos con el objetivo de incrementar la capacidad de absorción de impactos en caso de atropello.
Otros elementos de equipamiento de serie son: el climatizador de dos zonas («THERMATIC 2-zone»), el volante regulable en altura y profundidad, los asientos delanteros ajustables eléctricamente, el equipo de audio con radio/CD y conexión Bluetooth para teléfono móvil, las luces de freno progresivas, la guantera refrigerada, aviso de pérdida de presión en un neumático, el programador de velocidad y las llantas de aleación de 17" con neumáticos 235/60.
Entre los elementos opcionales hay un climatizador de tres zonas («THERMOTRONIC 3-zone»), un sistema multimedia de entretenimiento destinado a los pasajeros de los asientos traseros, el sistema de reconocimiento de órdenes por voz («LINGUATRONIC»), llantas de aleación de hasta 20 ", el sistema de ayuda al aparcamiento («PARKTRONIC») o un techo de cristal panorámico eléctrico.

Está disponible opcionalmente el «COMAND APS», un sistema multimedia para conductor y pasajeros que incluye navegador, DVD y un disco duro de gran capacidad que se puede asociar a un sintonizador de TV y una cámara fotográfica digital. El navegador tiene una característica diseñada específicamente para circular fuera del asfalto, ya que si el vehículo se encuentra en un camino o una pista que no están registrados en el navegador, el conductor puede activar una función con la que crear esa ruta y conocer en todo momento cómo regresar a su punto de partida.
Otras opciones son el sistema de iluminación adaptativa («ILS»), que ofrece cinco funciones diferentes que se activan en determinadas condiciones atmosféricas y de conducción, y el mecanismo «EASY-PACK» del maletero, que sube o baja el portón con sólo pulsar un interruptor.
Para el habitáculo hay diferentes materiales de recubrimiento (tapicerías, maderas o aluminio).
Según Mercedes-Benz, las siglas GLK hacen referencia a sus aptitudes fuera del asfalto («Gelände» significa campo en alemán), el lujo (L) y su tamaño compacto (K).

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