Rolls-Royce Phantom Drophead Coupe dorado

Son las ventajas de ser un jeque árabe con dinero: “Oye, que quería un Rolls-Royce, mejor el cabrio que mola más, pero es que me resulta poco exlusivo, casi me lo váis a pintar de dorado con el capó en plata y el espíritu del éxtasis en oro. No, no me pases presupuesto, me da igual cuánto sea”.

Algo así debió de ser la llamada a Rolls-Royce Bespoke Program (coches hechos a medida) para encargar esta unidad que se ha entregado en Abu Dhabi (Emiratos Árabes Unidos).

Además del capó de aluminio lleva el suelo de madera y algunos otros cambios en el interior. Lo que no ha querido cambiar es el motor, sigue siendo el 6.75 V12 de 453 caballos de serie.

Rolls-Royce Phantom Drophead Coupe dorado

Rolls-Royce Phantom Drophead Coupe dorado